Cuento - write.as

Erase una vez un planeta que estaba a la vanguardia de la hiperconectividad por medio de diferentes gadgets, todos los habitantes sabían que el contacto virtual era la mejor manera de comunicarse, hasta que comenzaron a enfermarse de diversos males, que los alteraban y hacían que su labor no fuera tan significativa como lo solía ser. Un anciano de apellido Baby-boomer, le comentó a su amado hijo X, "querido creo haber encontrado la solución a sus males y es algo de lo más sencillo, pero para decirlo, tenemos que reunir a la familia. 
Esa misma tarde se reunieron, los abuelos Baby boomers, los padres X, los hijos Y y los nietecitos Z, cada uno de ellos se comunicaba con los demás a través de su gadget, los abuelos hablaban, los padres utilizaban sus celulares y también hablaban entre ellos, los hijos tomaban fotos, las posteaban en redes sociales, esperaban por el listado de likes, mientras escuchaban música, contestaban su whatsapp, hacían una llamada y también descargaban archivos, y los pequeños jugaban en sus tabletas compitiendo con niños de otros países, veían su celular para descargar otros videojuegos, imágenes, música, etc. 
El abuelo los interrumpió a todos y les dijo, les llamé hoy para decirles que tiene que seguir mis instrucciones específicas para ser sanos. Todos lo miraron con atención, lo primero que tenemos hacer es dejar a un lado sus gadgets,  cerrar los ojos y respirar profundo, deben confiar que todo saldrá bien. Segundo, abran sus ojos y miren sus extremidades cuál de esas parte les duele, comenzaron a moverlos y se dieron cuenta que les dolía el cuello, los dedos, las manos, la espalda, etc. Tercero, elijan a uno de nosotros para ayudar a sanar, se miraron de manera extraña, ¿ al otro? Si la sanación está en el otro. En el servicio al otro, en el cuidado al otro, en el amor al otro. La tecnología es una maravillosa herramienta, pero nuestra luz interior solamente se enciende al ayudar al otro a brillar, somos seres nacidos del amor y debemos vivir en el amor a mí y al otro. La familia se miró al rostro, como no lo había hecho hace ya muchos años, se abrazaron, y en ese momento entendieron la gran  diferencia entre la importancia ser humano y ser digital.

Mtra Bárbara del Rocío Rodríguez Maldonado

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